Las energías renovables en la edificación

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La instalación de sistemas basados en energías renovables en la edificación contribuye a un ahorro en los costes de energía que ésta demanda. Integrar algún tipo de energía renovable como la energía solar, biomasa, geotermia o la minieólica ayuda a mejorar la eficiencia energética en el edificio en el que se instala y además de ayudar a reducir el consumo de energía, contribuimos a reducir las emisiones de CO2 que emitimos a la atmósfera con lo que se reduce la huella de carbono del edificio.

Y es que una de las cosas más importantes a la hora de acometer rehabilitación de edificios o de construir una nueva vivienda es la de conseguir que se reduzca el consumo de energía en la edificación cumpliendo con la Directiva Europea 2010/31/UE por la que se intentan alcanzar unos estándares de consumo de energía casi nulo (EECN) en un sector que concentra el 40% del consumo de energía total en España.

Las energías renovables en la edificación son una opción muy interesante para la producción de calor y electricidad, ya que realizando un correcto estudio y planificación de las mejoras que hay que llevar a cabo en el edificio y actuando sobre los sistemas que más consumo de energía generan, es posible reducir el consumo de energía con unos porcentajes que hacen que esta opción resulte rentable a largo plazo.

Obviamente, es la combinación de más mejoras en los edificios lo que consigue ahorros de energía sustanciales. La aplicación de energías renovables en la edificación debe ir acompañada de más medidas de mejora de la eficiencia energética y habrá que actuar sobre el aislamiento, la estanqueidad, la iluminación, etc., para conseguir una mejora de la eficiencia energética a nivel global. Aplicar algún tipo de energías renovables suele contribuir al ahorro y mejora de la eficiencia energética en instalaciones de calefacción e incluso, en el caso de la energía solar fotovoltaica o eólica, para la generación de electricidad.

Te mostramos algunos tipos de energías renovables y las ventajas de aplicarlas en la edificación:

Energía solar térmica

La energía solar térmica, mediante la instalación de paneles solares térmicos situados en la cubierta del edificio, permite cubrir las necesidades de calefacción y producción de agua caliente de un edificio, e incluso cubrir las necesidades de climatización de una piscina comunitaria y conseguir reducir el consumo de energía para agua caliente sanitaria (ACS) hasta en un 70%.

Energía solar fotovoltaica

Los paneles fotovoltaicos permiten producir electricidad a partir de luz solar y pueden satisfacer toda o parte de la demanda del edificio. Además, la energía fotovoltaica permite, en gran medida, reducir el número de emisiones contaminantes. En comparación con la generación de energía eléctrica a partir de combustibles fósiles como el carbón y el gas natural, la energía solar fotovoltaica es mucho menos contaminante y reduce considerablemente la cantidad de CO2 emitidas a la atmósfera.

Geotermia

La energía geotérmica permite mediante las bombas de calor geotérmicas aprovechar la energía almacenada en el subsuelo para cubrir las necesidades de climatización y producción de agua caliente. Aunque también puede utilizarse para generar electricidad, el uso de esta energía depende de las características geológicas de la zona por lo que normalmente, este tipo de energía renovable se suele aplicar en viviendas unifamiliares o en urbanizaciones, siendo más habitual encontrar la geotermia de baja temperatura ya que se obtienen muy buenos rendimientos energéticos si se vinculan con otros sistemas a baja temperatura como suelos radiantes, forjados inerciales,…

Biomasa

La energía de la biomasa se suele utilizar en renovación de salas de calderas comunitarias ya que se obtienen muy buenos rendimientos térmicos  (a mayor potencia de la caldera de biomasa, menos consumo de energía y más eficiencia energética). También es determinante para optar por esta energía en la edificación las bajas emisiones de CO (por debajo de 200 mg/m3) y bajas emisiones de polvo (por debajo de 150 mg/m3) que genera el uso de esta energía.

Minieólica

La energía eólica es la que genera energía eléctrica a partir de la fuerza del viento, mediante la utilización de la energía cinética producida por efecto de las corrientes de aire. Se trata de una fuente de energía limpia e inagotable, que reduce la emisión de gases de efecto invernadero y preserva el medioambiente. La energía minieólica es una subdivisión de la energía eólica que aprovecha el recurso eólico mediante la utilización de aerogeneradores de potencia inferior a los 100 kW.

Como veis, aplicar energías renovables en los edificios conlleva grandes ventajas, energéticas y medioambientales y además mejora la calificación energética del edificio, indicando el nivel de eficiencia de ese edificio.

Si todavía no lo tenías claro, ahora ya conoces las ventajas de aplicar las energías renovables en la edificación: menos emisiones, menos dependencia energética de los combustibles fósiles y mayor ahorro de energía.

 

 

 

 

 

 

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